Acercarse a Stoichkov es como estar ante un volcán a punto de hacer erupción. Una carcajada, una broma, un regaño, un reclamo, una sorpresa, todo es posible cuando se convive con un ganador voraz como lo es Hristo. Por eso, esta nota, es más bien, una advertencia.
DE HRISTO STOICHKOV Y LUIS OMAR TAPIA
COMPRALO YA >>> |